¿Por qué es incómodo para los maestros hablar de política?

La política, la religión y el sexo son los tres temas que quizás generan más polémica y desacuerdo, no solo en la actualidad sino en cualquier época desde que estos tópicos se pueden tocar más o menos libremente.

Uno de los entornos donde se puede generar mayores inconvenientes para hablar de política es en el académico, teniendo en cuenta que cada uno de los individuos que asisten se encuentra en plena formación.

Por supuesto, esto significa que para el educador hablar de política en clase le genera cierta incomodidad, sobre todo en estos días que se han suscitado todos estos eventos relacionados con la independencia de Catalunya.

Hagamos un sumario; algunos maestros han sido incriminados por instigación al odio por hablar de política, siendo los padres quienes se han pronunciado al respecto por lo que les digan sus hijos.

Así que por eso los maestros prefieren hacer cualquier omisión en cuanto el tema político, que ha traído consigo tantas calamidades.

Los motivos de la prohibición del tema político en clases

Más allá de que alguna autoridad del colegio exhorte a los maestros que eviten hablar de política, son los profesores mismos quienes toman la resolución de no hablar del tema, ya que es un hecho que las responsabilidades penales son individuales.

Y digamos que el panorama se agrava pues muchos de los que asisten a clases son hijos de guardias civiles o policías nacionales, lo que con más razón lleva a que los maestros sean más escrupulosos con sus opiniones.

Los educadores señalan que los alumnos cuentan en casa todo lo que les ocurre en el colegio, desde lo que les habla el maestro, hasta la labor de mantenimiento que realiza el cerrajero, por lo que es mejor la autocensura dadas las circunstancias.

En todo caso, la incomodidad que se genera actualmente al hablar del tema político no siempre estuvo presente pues antes del 1 de octubre se podía hablar prácticamente de cualquier tema.

Las autoridades estudiantiles han preferido igualmente cuidarse sus espaldas, no solo de pasar del tema político, sino saltarse el programa académico para evitar cualquier tipo de inconvenientes respecto a la información que se divulga en clases.

Un debate asertivo

Esta situación no es nueva para los catalanes, ya que existen dos facciones enfrentadas, y en lugar de hacer omisiones, lo mejor quizás sea afrontar la polémica y tener debates sanos en clase.

En todo caso, el gobierno central debe fomentar esta clase de actividades en el ámbito académico sin reforzar una u otra posición, pues no hablar de este tipo de temas lo que hace es exacerbar el conflicto y los episodios violentos.

Por ello siempre se hace la observación de que la realización de un acuerdo nacional es fundamental para que la nación española se unifique como debe ser, y deje de lado cualquier diatriba que actúe en detrimento del orden nacional.

Problemas tienen todos los países, y España no está libre de ellos, y en este caso la responsabilidad es netamente política.

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